11 de julio de 2011

BEBIDAS DE MI TIERRA: AGUAMIEL

Buscando en Internet información más técnica sobre el aguamiel encontré datos que, a mi juicio no coinciden en nada con el aguamiel que de niña yo conocí, así que mejor paso a contarles mi propia vivencia:

El agua miel se obtiene de los magueyes mezcaleros, este es un punto de partida muy importante, pues encontré muchas recetas para preparar agua miel, sin embargo, el verdadero se obtiene de manera natural.

Los magueyes tardan alrededor de 12 años en comenzar a producir esta savia dulce llamada aguamiel. Su extracción es una tradición muy antigua en México y se conoce como tlachique.

Para obtener aguamiel la parte central del maguey se remueve antes de que brote la flor y se hace un hueco en forma de vasija que se deja reposar. La savia, que debía alimentar el tallo floral, comienza a brotar lentamente y el tlachiquero la recolecta en las mañanas y en las tardes por varios meses.

Corría el año del conejo, allá por 1340, cuando Papantzin, que atravesaba un magueyal por la zona semidesértica del territorio nahuatl, al norte de la gran Tenochtitlan, descubrió un líquido que escurría sobre el terreno. Se detuvo para observar de dónde provenía y descubrió que, de entre las pencas de uno de los magueyes, salía huyendo a toda velocidad un quimichi o netoro, al acercarse más observó de inmediato que aquel ratoncito de monte había hecho un agujero en el moyolotl o corazón de aquel maguey, en cuyo fondo había un líquido transparente que al probarlo resultó ser muy dulce y agradable, era el neutli o aguamiel del maguey.

Con un cuchillo filoso que siempre portaba al cinto, Papantzin trozó las pencas del maguey para abrirse paso, recogió el jugo y lo llevó a su casa. Al darlo a probar a su mujer y a sus hijos pudo comprobar que a ellos también les gustaba y fue así como Papantzin comenzó a explotar los magueyes y a utilizar el aguamiel como alimento de su familia.

Con el paso de los días, Papantzin descubrió que, en una de las ollas de piedra donde guardaba celoso aquel líquido, el aguamiel se había transformado en una especie de atole blanco y espumoso que hacía un zumbido peculiar. Tomó un jarro de barro, lo metió a la olla y extrajo un tanto de él. Al tomarlo, Papantzin quedó asombrado pues el sabor y el olor se habían convertido en algo completamente diferente al neutli que consumían cotidianamente, mucho más agradable y un aroma especial que además, quien lo tomaba, entraba en un estado muy alegre y divertido, lo llamó Octli o pulque como lo conocemos actualmente.
Aguamiel

4 de julio de 2011

Bebidas de mi tierra: La Cebadina

Una de las tradiciones mas comunes en la ciudad, es ir al centro y en el Portal Guerrero tomarte una cebadina, la cual es la bebida mas famosa de León.

En este lugar es donde se encuentra más arraigada esta tradición, ya que este negocio tiene mas de 70 años de ofrecer cebadinas a sus clientes.

Está elaborada a base de un vinagre de piña, al que se le agrega un cocimiento de tamarindo y jamaica. Se deja reposar y almacenar en una barrica de roble. Se sirve con una cucharadita de bicarbonato de calcio (por cada vaso). Considerada una bebida muy refrescante y con propiedades digestivas, porque no contiene alcohol. Su nombre se debe a que anteriormente se le agregaba esta planta, sólo que debido a la fermentación, ésta adquiría cierta gradación.

La técnica, es que a la cebadina hay que tomarla rápido si no se derrama, ya que al agregarle la cucharadita de bicarbonato el líquido hace efervescencia y si no te apuras, se derrama.

También dicen que la cebadina tiene propiedades curativas, que es digestiva y refrescante y los médicos no la descartan, sólo que el bicarbonato en exceso si puede ser dañino para la salud.

Los domingos van las familias, los niños se quedan con la tradición hasta la edad adulta al grado de que hay personas que acuden a diario a comprar la bebida y la visita a las cebadinas se convierte en parte de la rutina.

1.- Lava perfectamente bien una piña, retira la corona y la base. Ahora, con un cuchillo retira toda la cáscara, dejándole un poco de pulpa a la cáscara.

2.-Para la cáscara de una piña, necesitas unos 4 litros de agua hervida o desinfectada y un recipiente de VIDRIO o de madera, pues tiene que reposar varios días. Pon a remojar la cáscara de Piña junto con los 4 litros de agua y dos piloncillos chicos o un piloncillo grande (Piloncillo= Panela) , depende de la zona en donde vivas, son esos conos de azúcar muuyyy negro) hasta que veas que en la superficie se hace una pequeña nata y algo de burbujas (unos 4 días, que no se te vaya a pasar, porque si no queda muy ácida).

3.-El resultado es un fermento de piña suave, que es la base de la CEBADINA

4.-Ahora necesitas 400 gramos de tamarindo natural, sin procesar. Le quitas la cáscara y lo pones a cocer con un litro de agua durante 15 minutos debe de hervir. Esperas a que se enfríe. Ya frío, retiras las semillas con la mano y licúas el resto. Lo cuelas y te resulta la pulpa de tamarindo.

5.-Ahora necesitas 100 grs. de Jamaica, la flor nada más.- La pones a hervir en un litro de agua y esperas a que se enfríe. Ya fría la cuelas y tienes el jarabe de jamaica.

6.-Une el fermento de piña (4 litros), con la pulpa de tamarindo (un litro) y el jarabe de jamaica (un litro). Tendrás seis litros de mezcla base, la cual te dura en refrigeración unos 5 días cuando mucho.

7.-Cuando vayas a consumirla, toma la mezcla base, adicionale más agua -depende de lo fuerte que te guste el sabor, yo la prefiero suave, así que le adiciono otro tanto de agua, es decir, un litro de base y un litro de agua- endúlzala al gusto con azúcar. Esta es la Cebadina, que no lleva cebada por cierto, aunque dicen que antes le ponían cebada perla, pero al fermentarla era muyyy alcohólica.

8.-Al momento exacto en que la vas a tomar, pones en un vaso grande hielo, la Cebadina ya endulzada y una cucharadita pequeña de bicarbonato de sodio (de ese que venden en las farmacias, el que le dicen "carbonato" a veces), hará espuma y será refrescante el efecto.

9.-Procura no llenar mucho el vaso y beberla pronto, porque se va a derramar. El bicarbonato se adiciona justo al momento de beberse, eh? No le vayas a poner a toda la cebadina, nada más vaso por vaso.

27 de junio de 2011

Tascalate o Pozol

Bebidas de mi tierra: Tascalate o Pozol.

La cocina tradicional chiapaneca tiene una inmensa variedad de platillos, algunos se preparan en todo el estado y otros varían o son únicos de cada región o poblado. Las recetas son una mezcla de ingredientes tradicionales con productos locales, resultado de la herencia hispana y las profundas raíces indígenas de nuestra tierra. Las comidas y bebidas de todo el estado tienen algo en común: su exquisito sabor que deleita y atrapa a los paladares más exigentes.

Se documenta en el libro “Conquista y comida: consecuencias del encuentro de dos mundos” publicado por la UNAM, que los indios hacían uso del chocolate a su manera y lo bebían frío en sus fiestas y convites. La preparación consistía en disolver una porción de chocolate con pocos ingredientes, batir con un molinillo y después quitarle la espuma grasienta que se forma. Si se trataba de cacao añejo y se empieza a enmohecer, la ponen en un plato, le echan azúcar, la otra parte donde han sacado la espuma, la vierten sobre ésta y beben el chocolate enteramente frío.

Así fue como la población indígena novohispana elaboró sus propias bebidas, integrando elementos europeos, surgiendo en la época colonial el tascalate o pozol, el téjate, el chorote, entre otros.


Desde tiempos remotos, los indígenas chiapanecos (mayas, zoques y chiapanecas) preparaban una bebida refrescante y nutritiva compuesta de masa de maíz cocido, cacao y granos de pochotl, misma que la demoninaban pochotl. Con el tiempo, esta palabra fue transformada por los españoles en pozol, como se le conoce actualmente. El pozol era preparado por mujeres: en un jicalpestle con agua disolvian con la mano derecha una bola de masa de maíz cocido hasta que quedaba totalmente disuelta. A la masa se le agregaba cacao (cacáhuatl en azteca) y semillas de pochotl molidas. El maíz blanco (tlaolli) era cocido en agua de cal apagada, le quitaban la cáscara y lo molían en mortero de madera o en metate (metlatl, piedra de moler).

Como puede verse, los indígenas chiapanecos daban el nombre de pochotl a esta bebida. Nombre que los españoles adoptaron en su idioma castellano como pozol; pues originalmente los indígenas le llamaron pochotl al moderno pozol por la utilización de semillas de pochotl en su preparación. Pero también se dice que se le denominó pochotl en memoria del príncipe tolteca Pochotl, gran divulgador de las propiedades del maíz entre la población indígena de Tenochtitlan.

El consumo del pozol de cacao data de la época prehispánica. A principios del siglo se consumía el pozol de cacao al tiempo y sin azúcar. Su consumo entre la población tenía fama porque se decía que era una bebida refrescante y energética; posteriormente se le empezó a tomar con azúcar y hielo (1908), en las ciudades de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, San Cristóbal de Las Casas y Comitán.

En los mequés (fiesta zoque) que se celebraban en la casa de los mayordomos o priostes en honor de algún santo o virgen se tomaba pozol de cacao frío, pero sin dulce. Bajo las enramadas, que se hacían en los patios desde un día antes, las mujeres zoques preparaban el pozol de cacao (cacáhujcuy) con hielo, pero sin azucar. Las priostas, esposas de los mayordomos, se sentaban, con los pies recogidos, sobre petates, signo de distinción y prestigio entre los zoques, para tomar ceremoniosamente el pozol. Asimismo, los tamboreros, piteros, jaraneros y violineros, después de tocar los tradicionales sones chiapanecos, saboreaban una jícara de pozol de cacao. Lo mismo hacían las parejas que, después de bailar el Maná-maná, con música de jarana y violín, disfrutaban de una espumosa jícara de pozol de cacao, exquisita bebida regrescante que para darle sabor y aroma le agregaban canela.

El consumo de pozol entre los zoques era similar a la de los tzotziles y tzeltales de los Altos de Chiapas. Los zoques le llamaban al pozol blanco Popóhujcuy (popó= blanco y hujcuy= pozol) y al pozol de cacao Cacáhujcuy. Los tzeltales de Bachajón le llamaban Mats' y los chiapanecas de Acala, Chiapa, Suchiapa y Chiapilla le llamaban al pozol blanco Naa' nbima y al pozol de cacao Naa' nbima yasi. Y tenía entre los antiguos chiapanecas, una significación mitológica: el pozol era considerado la vida misma, por su alto contenido de maíz.

Los vasos en que tomaban el pozol los indígenas eran la tradicionales jícaras (xicalli = calabazo), así llamadas por los españoles.

El pozol, como aún se le conoce, está hecho con masa de maíz, cacao molido y otros ingredientes a los que se agrega agua fría. La tradición en Tabasco dice que debe colarse y servirse en jícaras labradas en Jalpa de Méndez, en Centla o Zapata. Los habitantes costeros suplen las jícaras con cubiertas de los cocos en los que se sirve el pozol para mitigar la sed bajo las palmeras que danzan al silbido del viento.

La preparación consiste en nixtamalizar el maíz (hervirlo en agua con cal), desprender la cáscara del maíz y hacer una masa con este (con el metate tradicionalmente). Para el pozol blanco solo se hace este proceso, para el de cacao se le mezcla cacao tostado y molido. Obteniendo una mezcla como esta.

Hay diversos tipos de pozol a parte de el blanco y el de cacao que ya mencioné, también existe uno de canela, uno con sal y chile y uno que es agrio, que se deja fermentar.

Para tomarlo, ya obtenida la masa, esta se mezcla con agua azúcar y hielos en una jícara y se toma, con una cuchara para ayudar a tomar el maíz que se asienta.


23 de junio de 2011

Bebidas de mi tierra: Acachul

Acachul: Bebida hecha a base de Acachul, frutillas silvestres similares al capulín, y alcohol, se toma en el estado de Puebla. En el estado de Hidalgo se elabora con vinos de frutas (limón, zarzamora, naranja, guayaba y manzana). Es una bebida de consumo doméstico, e incluso ritual. Es usual en algunos lugares, añadirle aguardiente de caña.

En la epoca precolombiana, los indigenas utilizaban las vides salvajes para hacer una bebida a la que agregaban otras frutas y miel; hasta la fecha en algunos lugares se hace el vino de acachul con uvas y frutas silvestres.




Las vides salvajes (cimarronas) estaban cargadas de racimos, pero por su acidez no producian vino. Habia especies diferentes de vides silvestres como vitis rupestris, vitis labrusca y vitis berlandieri. Eran diferentes de la vitis vinifera europea, que es la especie de vid más apropiada para elaborar vinos de calidad.

En la actualidad se realiza con una base de 70% de jugo de manzana para todos los sabores, hasta lograr su fermentación, después se añaden los sabores de las frutas naturales y azúcar.

El más conocido es el acachul, fruta originaria de Acaxochitlan, es un pequeño fruto parecido al capulín que se da en la zona boscosa y fría del municipio. También se realiza vino de mesa de manzana, membrillo, capulín, zarzamora, perón.


16 de junio de 2011

PARA MI HIJITO N.N. q.e.d.

Hijito de mi alma no tuve la dicha de acunarte


Y mis brazos lucen tan vacíos.

No pude acariciar tu cara

Y sin embargo la recuerdo centímetro a centímetro.

Nunca escuché tu risa

Y su música aún retumba en mis oídos.

¡TE AME SIN CONOCERTE!, LO ESTOY LLORANDO A GRITOS.

Te amé sin conocerte

Y espero reencontrarte.

Mi hijito no nacido

¿Cuándo volveré a verte?

Fueron solo unos meses

Pero toda tu vida.

Yo la mía la daría por volver a tenerte.

¡JESUCRISTO DIVINO, ESCUCHA MI CLAMOR!

Del dolor de una madre, que a su hijo perdió.

Vuelve pronto te ruego,

Vuelve pronto Señor

Y como aquél día a Lázaro, devuélveme la vida

Que aún la necesito, y ya la veo perdida.

Infunde en mi tu aliento

Poderoso creador

Y haz que me levante por la gracia de Dios.

Te pido de rodillas: Quítame este hedor

O llévame al descanso

En tu seno de amor.

22 de mayo de 2011

BEBIDAS REFRESCANTES DE MI PAIS: LAGRIMAS DE LA VIRGEN


La festividad del Viernes de Dolores data del siglo XVI desde y es un culto a la Madre de Cristo, que las familias de los mineros la hicieron suya, pues el dolor que vivió la Virgen María al ver a su hijo morir en la cruz, es igual al que sienten las madres cuyos hijos mueren en las entrañas de la tierra, es decir, los mineros.

Por lo tanto este festejo, que se realiza una semana previa al Viernes Santo, es eminentemente minero, lo que claramente se puede ver en los callejones en donde con este motivo los hogares se adornan con papeles multicolores, altares vestidos con flores de la temporada que son adornados con la imagen de la Virgen de los Dolores.

También en esta ocasión se regala agua fresca de frutas y nieves, que según el dicho popular o la fe católica, representan las la lagrimas que la Virgen María derramó ante el martirio que vivió su hijo Jesús antes de morir crucificado.

Entre las agua frescas que se regalan, tiene un lugar principal la tradicional agua de betabel o lágrimas de la virgen.

Lo que vas a necesitar:

  • 1 Betabel
  • 1/2 Lechuga Picada y Desinfectada
  • 2 Naranjas
  • 2 Plátanos
  • 4 litros de Agua
  • Azúcar al Gusto

Para Preparar:

  • En un recipiente se ponen los 4 litros de agua
  • Se pela el Betabel y con un poco de agua se pone en la licuadora.
  • Se cuela lo que quedó en la licuadora sobre el recipiente con agua. (El punto es que el betabel suelte todo el jugo)
  • Se va poniendo el azúcar al gusto mientras se va poniendo morada el agua.
  • Se lavan las naranjas, se rebanan con todo y cáscara y se van agregando al agua.
  • Se pelan los plátanos, se parten en rebanadas y se agregan al agua.
  • Se agrega la lechuga picada también al agua y se revuelve la mezcla.
  • Se prueba y se agrega más azúcar en caso de ser necesario.
  • Puedes agregar cacahuates al gusto.


18 de mayo de 2011

BEBIDAS REFRESCANTES TIPICAS DE MI PAIS.

Pues resulta que un amigo muy querido ha preguntado por la receta del tepache y eso me trajo a la memoria las bebidas típicas que solía preparar mi abuela. Aprovecho para decir que mi abuela materna es el más grande amor que conocí en mi niñez y la señora era muy dada ha preparar comida típica, incluyendo las bebidas, eso me trajo un gran amor por los sabores de mi tierra, así que en homenaje a ella y a petición de mi querido Fabio, anotó aquí una compilación de las bebidas refrescantes. Lo iré ampliando conforme me acuerde de otras.

Comienzo con el agua de Chía:


La Chia



La Chía (Salvia hispánica L.) es una planta de la familia de las labiatae (Lamiaceae). Es una herbácea anual, que puede alcanzar hasta dos metros de altura. Las hojas miden de 4 a 8 cm. de largo y de 3 a 5 cm. de ancho. Las flores son hermafroditas, de color violeta. Florece entre julio y agosto y se cultiva, sobre todo, en México, Guatemala y Bolivia. La planta de Chía requiere un clima tropical o sub-tropical. Al cabo del verano, las flores dan lugar a un fruto en forma de "aqueno indehiscente".
La semilla es rica en mucílago, fécula y aceite; tiene unos 2 mm. de largo por 1,5 mm. de ancho. Es ovalada y lustrosa, de color pardogrisáceo a marrón oscuro.
Historia

En la época precolombina, la Chía era uno de los cuatro alimentos básicos de las civilizaciones de América Central (Aztecas y Mayas), junto con el maíz, el amaranto y los porotos. Sus semillas se utilizaron para elaborar medicinas y eran la base de su alimentación y también de la de sus animales.

Los Mayas hacían ofrendas de estas semillas a los dioses, en agradecimiento por las cosechas. El uso y el cultivo de la Chía en el valle de Méjico, se remonta a unos 3.500 años a.C. En dialecto "nahuatl", la palabra "chiactic" significa aceitoso o grasoso y el nombre Chiapas, actual estado al sur de Méjico, significa “agua de Chía”.

Los Aztecas usaban la Chía en distintos preparados nutricionales y medicinales, así como también en la elaboración de ungüentos cosméticos. Era fuente de energía para travesías prolongadas y alimento para los guerreros, por eso es conocida como el alimento de las caminatas. Una comida típica "tzoalli" la preparaban con semillas de amaranto y Chía tostadas, miel de maguey y harina de maíz.

La harina de Chía tostada se utilizaba en la preparación de una popular bebida refrescante y nutritiva, costumbre que, con variantes, persiste hoy en Centroamérica y se denomina “Agua Fresca de Chía”. Su composición es agua, limón, azúcar y Chía.

Los ceramistas y pintores utilizaban el aceite de Chía para la preparación de barnices y pinturas, que se destacaban por su brillo y resistencia al envejecimiento. La harina de Chía podía ser almacenada mucho tiempo debido a los antioxidantes que posee, podía transportarse fácilmente en viajes largos y se utilizaba como moneda de pago para tributos y transacciones.

La conquista reprimió a los nativos, eliminó sus tradiciones y destruyó la mayoría de la producción agrícola intensiva, así como el sistema de comercialización existente. Muchos cultivos que mantuvieron una posición importante en las dietas de la América precolombina fueron eliminados por su estrecha asociación con la religión y tal vez por su incapacidad de adaptarse a las condiciones climáticas europeas, siendo reemplazados por otras especies foráneas de gran demanda.

La ciencia moderna ha llegado a la conclusión de que las dietas precolombinas eran superiores a las que actualmente se consumen en la misma región, y la Chía, que sobrevivió sólo en pequeñas parcelas en áreas montañosas escarpadas del sur de México, Guatemala y Nicaragua, vuelve, quinientos años más tarde, a recobrar su papel protagonista en la nutrición humana.

Estas semillas ofrecen ahora al mundo una nueva oportunidad para mejorar la nutrición humana, siendo una fuente natural de ácidos grasos Omega-3, antioxidantes, proteínas, vitaminas, minerales y fibra dietética.


Ventajas de las Semillas de Chía



• La Chía es la mayor fuente vegetal de ácidos grasos Omega-3.

• Contienen antioxidantes, proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales y fibra.

• Aportan proteínas muy importantes para personas vegetarianas.

• La semilla de Chía no contiene gluten.

• Se pueden consumir solas o incorporadas a otros alimentos.

• Es un producto de origen vegetal.

• No tienen sabor ni olor.

• Aporta energía a quien las consume.

• Ayudan a controlar los niveles de colesterol y la tensión arterial.

• Facilitan la digestión, mejoran el transito intestinal y tienen efecto saciante.

• Ayudan a controlar el apetito.

• Colaboran en el mantenimiento de una buena salud cardiovascular.

• Ayudan a mejorar la salud del sistema nervioso e inmunológico.

• Favorecen el desarrollo muscular y la regeneración de tejidos.

• Mejoran la actividad cerebral y ayudan en problemas emocionales.

• Ayudan a controlar los niveles de azúcar. Aporta beneficios para diabéticos.

• Tienen un bajo contenido en sodio.

• Pueden consumirlas personas de todas las edades.









Cómo consumirlas



Para consumir las semillas de Chía, se colocan entre dos y cuatro cucharadas de semillas en un vaso con agua, zumo u otra bebida. Se remueven con una cucharilla para que entren en contacto con el líquido y se dejan entre 15 y 30 minutos. Debido a la fibra soluble que contiene la semilla y debido también a su capacidad de absorción de líquido, se formará un gel que se tomará junto con las semillas transcurrido el tiempo de espera. Al mezclarlas con agua, y dejarlas entre 15 o 30 minutos, el vaso parecerá que no contiene semillas con agua, sino una gelatina casi sólida. Esta reacción que genera el gel se debe a la fibra soluble presente en la Chía.

La semilla de Chía también se puede consumir con leche, leches vegetales, yogurt, ensaladas, frutas, salsas, sopas, cremas, verduras, etc. También se puede incorporar, tanto entera como molida, a panes, galletas, barritas energéticas o repostería. No tienen sabor ni olor. Para aprovechar al máximo sus nutrientes es mejor consumirla molida. Se puede tomar a cualquier hora del día, mejor antes de las comidas. Se recomienda un consumo entre 10 y 25 gramos de semillas de Chía al día.


Agua de Chia:

Procedimiento: se dejan remojar las semillas de Chía en medio litro de agua durante dos o tres horas. En el resto del agua se añade el zumo de limón y el azúcar. Luego se agrega la Chía remojada, se enfría y está lista para tomar. Una variante, consiste en tostar durante dos minutos en la sartén las semillas y molerlas antes de añadirlas al agua.

Antes de servir, se deben mover las semillas con una cuchara de madera para que se repartan por toda el agua. Resulta una bebida refrescante y digestiva.