6 de enero de 2012

REGALO DE REYES


REGALO DE REYES (6 Enero de1993)

Ocasión tan especial
En este día celebramos,
Fecha en que los Reyes Magos,
Al niño Dios adoraron.

Conmemorando la fecha,
Los Santos Reyes de Oriente,
A todos por igual dejan
Ilusiones satisfechas.

Y ¡claro! tú pensarás
Que me refiero a los niños.
Pues, que equivocado estás,
yo hablo de grandes y chicos.

¡Es Verdad! hace algún tiempo
que una muñeca pedí
y después de veinte y...tantos
mi regalo recibí

Mi muñeca es especial,
Come, ríe sabe amar,
Y si el caso lo amerita,
También se pone a cantar.

Mi querida muñequita,
Tanto tiempo te esperé
Tu carita redondita
Ya antes la imaginé.

Hace no pocas semanas
Mi muñeca se enfermó
Y yo que la quiero tanto
Creí morir de dolor.

Sus ojitos no reían
Sus piecitos ya no andaban
Y su tierna vocecita
Al hablar se le quebraba.

Hijita, ¡vuelve a la casa!
Te prestaré mis pinturas.
Chaparrita de mi alma
¡por favor ya has travesuras!

Y el señor oyó mis ruegos
Y a mi suplica accedió
Y mi hija en poco tiempo
Al hogar sana volvió.

Ya se pinta, ya se peina
Ya se pone su tacón,
Luego collares, pulseras
Aretes y que se yo.

Y por eso en este día
El 3er. Aniversario
De mí querida muñeca
A ti mi querido Padre.
DOY GRACIAS POR SU EXISTENCIA.

5 de enero de 2012

COMO CADA 6 DE ENERO

En estas fechas me pongo de lo más sentimental.

Tengo 44 años y apenas hace 1 año fui consciente de la identidad de los Reyes magos.

Así mismo como lo leen. Yo tan grandota, para algunos tan viejota, con tres hijos y creyendo en los Reyes Magos.

En mi casa fue una tradición sin igual. Cuando fuimos creciendo y empezábamos a recelar sobre la identidad de los queridos magos, mis papás nos decían: “Les van a traer regalos mientras continué creyendo, el día que ya no crean SE ACABO y se acaba para siempre”. Recuerdo que mi madre agregaba “No crean que vamos a ser como esos padres solapadores que van a comprarles los juguetes a los niños incrédulos, si ustedes no creen pues ya no creen y punto.” Entonces ya no se hablaba más del asunto y los regalos seguían llegando; cada 6 de enero, allí estaban abajo del zapato.

Llenaron mi infancia, de magia, de sueños, de fe, de esperanza y a diferencia de muchos otros que sienten una gran desilusión cuando saben que los Reyes no son como los imaginaban, cuando yo descubrí quienes eran, comprendí que eran más mágicos y mucho más maravillosos de lo que siempre había creído.

Mi mamá era muy estricta y muy pegona, mi papá muy juguetón y bromista. Pero tenían toda la seriedad, compromiso y entrega del mundo para subir cargados de regalos por aquél callejón interminable y no eran regalos para 1 o 2 pequeñas, fuimos en principio cuatro. ¿cómo hicieron para subir con 2 bicicletas y 2 triciclos, 8 muñecas, 8 prendas de ropa y 4 cajas de galletas? SI ESTO NO ES MAGIA, SI NO FUE UN MILAGRO, ENTONCES ¿QUE FUE?

Recuerdo también con gran emoción y respeto que mi madre nos ayudaba a escribir las cartas. Toda formal y elegante como siempre fue mi madre. No se nos permitía el clásico Santos Reyes este año voy a pedir bla bla bla. Por supuesto que no, teníamos que mostrar respeto pues no estábamos hablando con un compañerito.

Nuestra carta debía empezar con un: Queridos, Adorados, Entrañables. A continuación venían los agradecimientos por todos los regalos que habíamos recibido el año anterior y cuanto nos habíamos divertido con ellos. Les contábamos como estábamos en la escuela y les deseábamos un montón de cosas que se nos ocurrían lo mejor para ellos. Luego ya venían las peticiones que no podían ser más de tres.

Nunca me sentí desilusionada por lo que los reyes me traían, porque no acostumbrábamos pedir determinada muñeca o el cochecito de marca tal por cual. En ese mundo de magia en que nos envolvía mi padre y mi adorada abuela Ana María, pedíamos cosas mágicas y tanta era nuestra confianza que así fuera un vulgar trastero de lámina para nosotros era mágico.

Fui creciendo y cuando estuve en secundaria, divulgaron el chisme que los Reyes no existían, esa noche lloré como nunca y les pedí una prueba, no podía creer en aquello que me habían contado. Los soñé, cabalgué con ellos surcando por cielos cuajados de estrellas y momento a momento mis dudas se despejaban.

Llegó el momento de partir de casa, me casé y esperaba a una hermosa niña. Si, así como lo leen, todo al mismo tiempo. Como me casé a mediados de año, ni pensé en los Reyes, pero acercándose las posadas ya estaba segura que ese sería mi primer año sin tener mi regalo de Reyes. Para colmo de mis males el doctor me dijo que mi hijo (no hija como yo esperaba desde hacía más de 15 años) nacería en Febrero y no en Enero como yo aseguraba. Pero no estaba todo escrito, llegó mi pequeña, (así como lo leen, niña, n i ñ a, así tal cual la había pedido) el día 6 de Enero. Y no solo eso, al volver a casa, regalos, muchos regalos de mis queridos Santos Reyes.

A mi hija también le trajeron regalos y no solo de aquellos que se adquieren en centros comerciales, entre muñecas, rompecabezas, dulces y trastecitos, también entregaron rayos de luna guardados en un alhajero solo para ella.

Cuando tuvo principios de anorexia, por cierto una época no muy agradable, vomitaba casi todo, le trajeron unos chocolates mágicos. Solo tenía que saborear uno antes de tomar sus alimentos y Tataratan, MAGIA, todo le sabía a helado de vainilla o a quesadilla, lo único que en aquél entonces toleraba. Superamos la anorexia (ahora está a dieta, jajajajajaja. Es broma).

Y a mi hijo, a mi amado hijo. Casi nunca ha pedido nada para él. Sus cartas son para agradecer por lo que le han traído, lo feliz que se siente de tenerlo. Pide cosas para su familia y cuando ve sus regalos ¡QUE CARA! ¡VALE LA PENA ESTAR VIVA SOLO POR VERLE! Ahora tiene 15, estoy casi segura de que, como yo a su edad, ya conocía la verdadera identidad de los Reyes, y ahora sus cartas son más hermosas, ahora hasta se siente orgulloso de los reyes que le tocaron.

Y mi Nena, con sus 22 añotes, escribiendo todavía su cartita.

Ya ni se diga Ana María, que no solo escribe cartas, las adorna lo mejor posible, son muy gruesas y pesadas de tantas calcomanías que les pone y no solo eso, prepara un banquete completo para los Santos.

La magia sigue aquí. Los sueños vuelven, la esperanza retorna. Tengo ganas de seguir viva, de vivir, de crear de transmitir.




Tenía yo 31 años cuando mi Rey se fue, un 20 de septiembre como siempre lo supo; en la misma fecha en que mi Mita partió. Esa Navidad fue muy triste y nadie esperaba un regalo pero como siempre mi madre sacó la casta y allí, como cada 6 de Enero bajo mi zapato estaba un regalo.

Años más tarde mi querida madre enfermó de cáncer. Algunas veces le costaba comer, otras no se podía mover y hasta respirar le resultaba doloroso, la operaron un 20 de diciembre y el 6 de enero, como cada 6 de enero, allí estaba mi regalo. Un milagro de amor, un verdadero milagro. ¿Cómo hizo ese rey para tener regalos en el hospital? ¿Cómo pudo con una sonda atravesando su cuerpo y un dolor partiendo su corazón viajar para tener un regalo? Por vez primera no había regalos en mi zapato, los habían dejado en el hospital.

Al siguiente año otro terrible septiembre, poco antes de su cumpleaños mi madre continuo su viaje. Todavía la extraño, pero su legado de disciplina, orden, fantasía, sueños  y amor continúa.

Y yo sigo, como cada 6 de enero encontrando un regalo bajo mi zapato.

11 de julio de 2011

BEBIDAS DE MI TIERRA: AGUAMIEL

Buscando en Internet información más técnica sobre el aguamiel encontré datos que, a mi juicio no coinciden en nada con el aguamiel que de niña yo conocí, así que mejor paso a contarles mi propia vivencia:

El agua miel se obtiene de los magueyes mezcaleros, este es un punto de partida muy importante, pues encontré muchas recetas para preparar agua miel, sin embargo, el verdadero se obtiene de manera natural.

Los magueyes tardan alrededor de 12 años en comenzar a producir esta savia dulce llamada aguamiel. Su extracción es una tradición muy antigua en México y se conoce como tlachique.

Para obtener aguamiel la parte central del maguey se remueve antes de que brote la flor y se hace un hueco en forma de vasija que se deja reposar. La savia, que debía alimentar el tallo floral, comienza a brotar lentamente y el tlachiquero la recolecta en las mañanas y en las tardes por varios meses.

Corría el año del conejo, allá por 1340, cuando Papantzin, que atravesaba un magueyal por la zona semidesértica del territorio nahuatl, al norte de la gran Tenochtitlan, descubrió un líquido que escurría sobre el terreno. Se detuvo para observar de dónde provenía y descubrió que, de entre las pencas de uno de los magueyes, salía huyendo a toda velocidad un quimichi o netoro, al acercarse más observó de inmediato que aquel ratoncito de monte había hecho un agujero en el moyolotl o corazón de aquel maguey, en cuyo fondo había un líquido transparente que al probarlo resultó ser muy dulce y agradable, era el neutli o aguamiel del maguey.

Con un cuchillo filoso que siempre portaba al cinto, Papantzin trozó las pencas del maguey para abrirse paso, recogió el jugo y lo llevó a su casa. Al darlo a probar a su mujer y a sus hijos pudo comprobar que a ellos también les gustaba y fue así como Papantzin comenzó a explotar los magueyes y a utilizar el aguamiel como alimento de su familia.

Con el paso de los días, Papantzin descubrió que, en una de las ollas de piedra donde guardaba celoso aquel líquido, el aguamiel se había transformado en una especie de atole blanco y espumoso que hacía un zumbido peculiar. Tomó un jarro de barro, lo metió a la olla y extrajo un tanto de él. Al tomarlo, Papantzin quedó asombrado pues el sabor y el olor se habían convertido en algo completamente diferente al neutli que consumían cotidianamente, mucho más agradable y un aroma especial que además, quien lo tomaba, entraba en un estado muy alegre y divertido, lo llamó Octli o pulque como lo conocemos actualmente.
Aguamiel

4 de julio de 2011

Bebidas de mi tierra: La Cebadina

Una de las tradiciones mas comunes en la ciudad, es ir al centro y en el Portal Guerrero tomarte una cebadina, la cual es la bebida mas famosa de León.

En este lugar es donde se encuentra más arraigada esta tradición, ya que este negocio tiene mas de 70 años de ofrecer cebadinas a sus clientes.

Está elaborada a base de un vinagre de piña, al que se le agrega un cocimiento de tamarindo y jamaica. Se deja reposar y almacenar en una barrica de roble. Se sirve con una cucharadita de bicarbonato de calcio (por cada vaso). Considerada una bebida muy refrescante y con propiedades digestivas, porque no contiene alcohol. Su nombre se debe a que anteriormente se le agregaba esta planta, sólo que debido a la fermentación, ésta adquiría cierta gradación.

La técnica, es que a la cebadina hay que tomarla rápido si no se derrama, ya que al agregarle la cucharadita de bicarbonato el líquido hace efervescencia y si no te apuras, se derrama.

También dicen que la cebadina tiene propiedades curativas, que es digestiva y refrescante y los médicos no la descartan, sólo que el bicarbonato en exceso si puede ser dañino para la salud.

Los domingos van las familias, los niños se quedan con la tradición hasta la edad adulta al grado de que hay personas que acuden a diario a comprar la bebida y la visita a las cebadinas se convierte en parte de la rutina.

1.- Lava perfectamente bien una piña, retira la corona y la base. Ahora, con un cuchillo retira toda la cáscara, dejándole un poco de pulpa a la cáscara.

2.-Para la cáscara de una piña, necesitas unos 4 litros de agua hervida o desinfectada y un recipiente de VIDRIO o de madera, pues tiene que reposar varios días. Pon a remojar la cáscara de Piña junto con los 4 litros de agua y dos piloncillos chicos o un piloncillo grande (Piloncillo= Panela) , depende de la zona en donde vivas, son esos conos de azúcar muuyyy negro) hasta que veas que en la superficie se hace una pequeña nata y algo de burbujas (unos 4 días, que no se te vaya a pasar, porque si no queda muy ácida).

3.-El resultado es un fermento de piña suave, que es la base de la CEBADINA

4.-Ahora necesitas 400 gramos de tamarindo natural, sin procesar. Le quitas la cáscara y lo pones a cocer con un litro de agua durante 15 minutos debe de hervir. Esperas a que se enfríe. Ya frío, retiras las semillas con la mano y licúas el resto. Lo cuelas y te resulta la pulpa de tamarindo.

5.-Ahora necesitas 100 grs. de Jamaica, la flor nada más.- La pones a hervir en un litro de agua y esperas a que se enfríe. Ya fría la cuelas y tienes el jarabe de jamaica.

6.-Une el fermento de piña (4 litros), con la pulpa de tamarindo (un litro) y el jarabe de jamaica (un litro). Tendrás seis litros de mezcla base, la cual te dura en refrigeración unos 5 días cuando mucho.

7.-Cuando vayas a consumirla, toma la mezcla base, adicionale más agua -depende de lo fuerte que te guste el sabor, yo la prefiero suave, así que le adiciono otro tanto de agua, es decir, un litro de base y un litro de agua- endúlzala al gusto con azúcar. Esta es la Cebadina, que no lleva cebada por cierto, aunque dicen que antes le ponían cebada perla, pero al fermentarla era muyyy alcohólica.

8.-Al momento exacto en que la vas a tomar, pones en un vaso grande hielo, la Cebadina ya endulzada y una cucharadita pequeña de bicarbonato de sodio (de ese que venden en las farmacias, el que le dicen "carbonato" a veces), hará espuma y será refrescante el efecto.

9.-Procura no llenar mucho el vaso y beberla pronto, porque se va a derramar. El bicarbonato se adiciona justo al momento de beberse, eh? No le vayas a poner a toda la cebadina, nada más vaso por vaso.

27 de junio de 2011

Tascalate o Pozol

Bebidas de mi tierra: Tascalate o Pozol.

La cocina tradicional chiapaneca tiene una inmensa variedad de platillos, algunos se preparan en todo el estado y otros varían o son únicos de cada región o poblado. Las recetas son una mezcla de ingredientes tradicionales con productos locales, resultado de la herencia hispana y las profundas raíces indígenas de nuestra tierra. Las comidas y bebidas de todo el estado tienen algo en común: su exquisito sabor que deleita y atrapa a los paladares más exigentes.

Se documenta en el libro “Conquista y comida: consecuencias del encuentro de dos mundos” publicado por la UNAM, que los indios hacían uso del chocolate a su manera y lo bebían frío en sus fiestas y convites. La preparación consistía en disolver una porción de chocolate con pocos ingredientes, batir con un molinillo y después quitarle la espuma grasienta que se forma. Si se trataba de cacao añejo y se empieza a enmohecer, la ponen en un plato, le echan azúcar, la otra parte donde han sacado la espuma, la vierten sobre ésta y beben el chocolate enteramente frío.

Así fue como la población indígena novohispana elaboró sus propias bebidas, integrando elementos europeos, surgiendo en la época colonial el tascalate o pozol, el téjate, el chorote, entre otros.


Desde tiempos remotos, los indígenas chiapanecos (mayas, zoques y chiapanecas) preparaban una bebida refrescante y nutritiva compuesta de masa de maíz cocido, cacao y granos de pochotl, misma que la demoninaban pochotl. Con el tiempo, esta palabra fue transformada por los españoles en pozol, como se le conoce actualmente. El pozol era preparado por mujeres: en un jicalpestle con agua disolvian con la mano derecha una bola de masa de maíz cocido hasta que quedaba totalmente disuelta. A la masa se le agregaba cacao (cacáhuatl en azteca) y semillas de pochotl molidas. El maíz blanco (tlaolli) era cocido en agua de cal apagada, le quitaban la cáscara y lo molían en mortero de madera o en metate (metlatl, piedra de moler).

Como puede verse, los indígenas chiapanecos daban el nombre de pochotl a esta bebida. Nombre que los españoles adoptaron en su idioma castellano como pozol; pues originalmente los indígenas le llamaron pochotl al moderno pozol por la utilización de semillas de pochotl en su preparación. Pero también se dice que se le denominó pochotl en memoria del príncipe tolteca Pochotl, gran divulgador de las propiedades del maíz entre la población indígena de Tenochtitlan.

El consumo del pozol de cacao data de la época prehispánica. A principios del siglo se consumía el pozol de cacao al tiempo y sin azúcar. Su consumo entre la población tenía fama porque se decía que era una bebida refrescante y energética; posteriormente se le empezó a tomar con azúcar y hielo (1908), en las ciudades de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, San Cristóbal de Las Casas y Comitán.

En los mequés (fiesta zoque) que se celebraban en la casa de los mayordomos o priostes en honor de algún santo o virgen se tomaba pozol de cacao frío, pero sin dulce. Bajo las enramadas, que se hacían en los patios desde un día antes, las mujeres zoques preparaban el pozol de cacao (cacáhujcuy) con hielo, pero sin azucar. Las priostas, esposas de los mayordomos, se sentaban, con los pies recogidos, sobre petates, signo de distinción y prestigio entre los zoques, para tomar ceremoniosamente el pozol. Asimismo, los tamboreros, piteros, jaraneros y violineros, después de tocar los tradicionales sones chiapanecos, saboreaban una jícara de pozol de cacao. Lo mismo hacían las parejas que, después de bailar el Maná-maná, con música de jarana y violín, disfrutaban de una espumosa jícara de pozol de cacao, exquisita bebida regrescante que para darle sabor y aroma le agregaban canela.

El consumo de pozol entre los zoques era similar a la de los tzotziles y tzeltales de los Altos de Chiapas. Los zoques le llamaban al pozol blanco Popóhujcuy (popó= blanco y hujcuy= pozol) y al pozol de cacao Cacáhujcuy. Los tzeltales de Bachajón le llamaban Mats' y los chiapanecas de Acala, Chiapa, Suchiapa y Chiapilla le llamaban al pozol blanco Naa' nbima y al pozol de cacao Naa' nbima yasi. Y tenía entre los antiguos chiapanecas, una significación mitológica: el pozol era considerado la vida misma, por su alto contenido de maíz.

Los vasos en que tomaban el pozol los indígenas eran la tradicionales jícaras (xicalli = calabazo), así llamadas por los españoles.

El pozol, como aún se le conoce, está hecho con masa de maíz, cacao molido y otros ingredientes a los que se agrega agua fría. La tradición en Tabasco dice que debe colarse y servirse en jícaras labradas en Jalpa de Méndez, en Centla o Zapata. Los habitantes costeros suplen las jícaras con cubiertas de los cocos en los que se sirve el pozol para mitigar la sed bajo las palmeras que danzan al silbido del viento.

La preparación consiste en nixtamalizar el maíz (hervirlo en agua con cal), desprender la cáscara del maíz y hacer una masa con este (con el metate tradicionalmente). Para el pozol blanco solo se hace este proceso, para el de cacao se le mezcla cacao tostado y molido. Obteniendo una mezcla como esta.

Hay diversos tipos de pozol a parte de el blanco y el de cacao que ya mencioné, también existe uno de canela, uno con sal y chile y uno que es agrio, que se deja fermentar.

Para tomarlo, ya obtenida la masa, esta se mezcla con agua azúcar y hielos en una jícara y se toma, con una cuchara para ayudar a tomar el maíz que se asienta.


23 de junio de 2011

Bebidas de mi tierra: Acachul

Acachul: Bebida hecha a base de Acachul, frutillas silvestres similares al capulín, y alcohol, se toma en el estado de Puebla. En el estado de Hidalgo se elabora con vinos de frutas (limón, zarzamora, naranja, guayaba y manzana). Es una bebida de consumo doméstico, e incluso ritual. Es usual en algunos lugares, añadirle aguardiente de caña.

En la epoca precolombiana, los indigenas utilizaban las vides salvajes para hacer una bebida a la que agregaban otras frutas y miel; hasta la fecha en algunos lugares se hace el vino de acachul con uvas y frutas silvestres.




Las vides salvajes (cimarronas) estaban cargadas de racimos, pero por su acidez no producian vino. Habia especies diferentes de vides silvestres como vitis rupestris, vitis labrusca y vitis berlandieri. Eran diferentes de la vitis vinifera europea, que es la especie de vid más apropiada para elaborar vinos de calidad.

En la actualidad se realiza con una base de 70% de jugo de manzana para todos los sabores, hasta lograr su fermentación, después se añaden los sabores de las frutas naturales y azúcar.

El más conocido es el acachul, fruta originaria de Acaxochitlan, es un pequeño fruto parecido al capulín que se da en la zona boscosa y fría del municipio. También se realiza vino de mesa de manzana, membrillo, capulín, zarzamora, perón.


16 de junio de 2011

PARA MI HIJITO N.N. q.e.d.

Hijito de mi alma no tuve la dicha de acunarte


Y mis brazos lucen tan vacíos.

No pude acariciar tu cara

Y sin embargo la recuerdo centímetro a centímetro.

Nunca escuché tu risa

Y su música aún retumba en mis oídos.

¡TE AME SIN CONOCERTE!, LO ESTOY LLORANDO A GRITOS.

Te amé sin conocerte

Y espero reencontrarte.

Mi hijito no nacido

¿Cuándo volveré a verte?

Fueron solo unos meses

Pero toda tu vida.

Yo la mía la daría por volver a tenerte.

¡JESUCRISTO DIVINO, ESCUCHA MI CLAMOR!

Del dolor de una madre, que a su hijo perdió.

Vuelve pronto te ruego,

Vuelve pronto Señor

Y como aquél día a Lázaro, devuélveme la vida

Que aún la necesito, y ya la veo perdida.

Infunde en mi tu aliento

Poderoso creador

Y haz que me levante por la gracia de Dios.

Te pido de rodillas: Quítame este hedor

O llévame al descanso

En tu seno de amor.